Al final sólo pude ir a un concierto del festival de jazz, pero fue impresionante. Sin duda, el mejor concierto de jazz al que he ido nunca. Chucho Valdés, piano solo, con mesa reservada en primera fila, pegados al escenario y a la altura del piano. Estábamos a dos metros, viéndole las manos perfectamente. Aquí os dejo una foto desde nuestra mesa.

Mezclaba composiciones clásicas, como el Concierto nº2 para Piano de Serguei Rachmaninov; aquí un vídeo (a imagen parada de Serguei) para que sigáis leyendo, pero cuidadín.. os podéis quedar dormidos.
Ahora imaginaros que empieza a tocar esto, y que cuando parece que le van a salir los dedos volando, y se van a clavar en los ojos abiertos como platos de la señora emocionada de la otra esquina, el muy bestia empieza a improvisar. De verdad, un genio.
Nunca se echó de menos una banda que le acompañara, él sólo lo era todo. De hecho, volverá en marzo o abril a Madrid a Sala Clamores, yo volveré si puedo y ojalá sea otro piano solo.
Este es un vídeo del último tema que tocó, después de volver del camerino 3 veces a base de aplausos. Agradecido
Perdonad la calidad del sonido (y también de imagen), pero lo grabé con el móvil. Es
Lágrimas Negras, compuesta por su padre, Bebo Valdés.
Beso